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CREENCIAS IRRACIONALES


Alguna vez habrás escuchado el caso de una persona que con un gran trabajo deja todo y se muda a un lugar tranquilo para hacer lo que le gusta. Esa persona probablemente tuviera la creencia que para ser feliz debía tener un buen puesto de trabajo y buenos ingresos. Pero las personas que hacen esos cambios reconocen que así no eran felices y, por tanto, vivían en base a una creencia que se habían auto-impuesto y que nada tenía que ver con la realidad.



A lo largo de nuestra vida consolidamos una serie de creencias irracionales que asumimos como verdades absolutas. Estas creencias son pensamientos auto-impuestos que nos limitan y que nos pueden provocar una inestabilidad emocional. Albert Ellis, fue un psicoterapeuta que desarrolló la terapia racional emotiva conductual. Esta terapia se centraba en el análisis racional, haciendo que las personas entendieran sus creencias irracionales, para cambiarlas por una posición/visión más racional y realista. A esto se le conoce como reestructuración cognitiva (pensamientos). Ellis identificó tres creencias irracionales habituales en las personas, y que limitaban su felicidad:

  1. Debo hacer las cosas bien siempre
  2. Las personas me deben tratar bien siempre
  3. El mundo debe funcionar de forma correcta siempre

Estas creencias condicionan nuestra vida y nuestro comportamiento, y de ellas derivan frases con la premisa “para ser feliz debo”… hacer siempre todo bien, tener éxito y dinero, tener determinado puesto de trabajo, tener pareja, caer bien a todo el mundo, etc. Y estos pensamientos absolutos terminan dando pie a otras creencias irracionales más concretas del tipo “para ser feliz debo”… verme bien siempre, estar delgado(a), tener una casa más grande, tener un mejor coche, tener un mejor móvil, etc.

Todas estas creencias son pensamientos absolutos e irracionales, que tienen detrás una lógica absurda nada ajustada a la realidad, pero que nos pueden condicionar de tal forma que sino se cumplen, sentimos un nivel de insatisfacción o frustración. Es importante tener metas en la vida, son un motor que nos hace crecer y desarrollarnos, pero esto no debe confundirse con el hecho de no poder ser feliz sino tienes determinadas cosas, sino logras determinados objetivos o si algunas de esas frases no se cumplen. De esta forma ese motor se pierde su finalidad y la frustración generada produce un estado de infelicidad y bloqueo, que es perjudicial.

Debemos asumir que en realidad la vida no es perfecta, y aun así existen personas por todo el mundo que son capaces de ser felices con lo que tienen y con sus circunstancias. Igualmente hay personas felices sin tener pareja o sin haber alcanzado un gran éxito profesional. Es importante que, aun teniendo metas, logres ser feliz con tu estado actual, sin que estas creencias irracionales o exigencias auto-impuestas condicionen tu vida. Aprende a ajustar tus creencias a una lógica más realista, e identifica lo que realmente necesitas para ser feliz, así será mas probable que lo seas.



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