Las personas generalmente sabemos identificar cuáles son
los motivos que nos ocasionan estrés, pero nos estamos habituando a convivir
con ellos. Tenemos un ritmo de vida frenético y nos dejamos arrastrar por él y,
una vez inmersos en esa corriente, es cada vez más difícil detenerla, aun
sabiendo que es perjudicial.
No obstante, si no ponemos soluciones a tiempo el estrés puede volverse crónico y sus consecuencias ser más graves y permanentes. Por tanto, es necesario analizar todos los aspectos de nuestra vida diaria que nos están generando niveles altos estrés. Como pueden ser:
No obstante, si no ponemos soluciones a tiempo el estrés puede volverse crónico y sus consecuencias ser más graves y permanentes. Por tanto, es necesario analizar todos los aspectos de nuestra vida diaria que nos están generando niveles altos estrés. Como pueden ser:
- Un elevado ritmo de trabajo, actividad o presión diaria.
- Dificultades para conciliar vida profesional y personal.
- Asumir un volumen de tareas o responsabilidades superior al tiempo disponible, abarcando más de lo debido.
- Mantener un exceso de preocupaciones y/o discusiones.
- No descansar lo suficiente o mantener otros hábitos perjudiciales.
- Tener niveles altos de autoexigencia y no pedir ayuda cuando la necesitamos.
- No desconectar de la tecnología o redes sociales.
Una vez identificada la causa, debes intentar minimizar su efecto evaluando que opciones tienes para evitar que esa situación continúe produciéndote un nivel alto de estrés. E igual de importante es que inviertas parte de tu tiempo en gestionarlo y contrarrestarlo con algunas de estas pautas o recomendaciones:
- Utiliza herramientas que te ayuden a organizar de manera eficaz tu tiempo.
- Aprende a poner los límites necesarios y pedir ayuda.
- En momentos de sobrecarga, delega tareas o responsabilidades.
- Comparte tus preocupaciones y apóyate en tu entorno.
- Evita prolongar discusiones y céntrate en encontrar soluciones.
- Intenta asumir las dificultades de forma objetiva y positiva.
- Incorpora en tu vida hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y descansar adecuadamente.
- Realiza actividades que contribuyen a disminuir los niveles altos de estrés como yoga, relajación o meditación.
- Practica algún hobbie o deporte y disfruta de tu tiempo libre.
Por tanto, pon el foco en controlar las situaciones que son el
detonante de tu estrés y realiza acciones que reduzcan su impacto. Observa la evolución y si la sintomatología asociada varia en algo al incorporar estas herramientas. Pero si, aun así,
tu nivel de estrés continúa y los síntomas permanecen en el tiempo,
recomiendo ponerse en contacto con un especialista.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario